BUSCAR EN ESTE BLOG

ADQUISICIÓN Y COMPRA

lunes, 18 de julio de 2011

SON LOS OBJETIVOS Y FUNDAMENTOS QUE EL MINISTERIO DE CULTURA DE ESPAÑA EXPLICITA...

El Taller de Poesía, de la Asociación AUPA, que coordina Pilar Iglesias Nicolás lleva más de 18 años abierto ininterrumpidamente.

Introducción al Plan de Fomento de la Lectura

La lectura y la escritura, dos conceptos inevitablemente unidos, han estado siempre presentes en nuestra cultura, como forma de expresión de nuestro saber popular, moldeando tanto nuestra visión del mundo como la imagen que proyectamos al exterior.
El Plan de Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura parte de la convicción de que la lectura es una herramienta fundamental en el desarrollo de la personalidad y de la socialización de cada individuo como elemento esencial para convivir en democracia.
Así lo plantea la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas (Ley 10/2007 de 22 de junio) expresando que “los planes de fomento de la lectura considerarán la lectura como una herramienta básica para el ejercicio del derecho a la educación y a la cultura, en el marco de la sociedad de la información y subrayarán el interés general de la lectura en la vida cotidiana de la sociedad, mediante el fomento del hábito lector”.
El Plan contempla el fomento de la lectura como una tarea distinta de la formación de la habilidad de leer, que se inicia en la familia y en la escuela, y que necesita de personas y lugares que permitan el acercamiento a los libros.
Por tanto la promoción de la lectura se concibe como una tarea común de toda la sociedad, fruto de la colaboración entre los responsables de políticas culturales, sociales, educativas y de comunicación. Su puesta en práctica ha dado como resultado la firma de diferentes colaboraciones y acuerdos con varias entidades públicas y privadas que hacen posible la implicación de todos en la consolidación de una sociedad lectora.

Objetivos del Plan de Fomento de la Lectura:

  • Conocer los hábitos lectores para planificar mejor las políticas públicas de lectura.
  • Crear una conciencia social sobre la importancia de la lectura.
  • Impulsar, en colaboración con las administraciones competentes, la accesibilidad y dotación adecuada de bibliotecas públicas y bibliotecas escolares.
  • Realizar y ayudar a la realización de actividades de promoción de la lectura en diferentes ámbitos.
  • Atender a colectivos con dificultades (inmigrantes, tercera edad, discapacitados o población reclusa) para acceder al libro y la lectura, apoyados por iniciativas de ONG y otras instituciones públicas y privadas.

Actividades

Las actividades del Plan de Fomento de la Lectura se estructuran en seis áreas:
  1. Observatorio de la Lectura y el Libro: instrumentos de análisis.
  2. Fomento del hábito lector en centros docentes.
  3. Potenciación de la biblioteca pública.
  4. Acciones de comunicación.
  5. Actividades de animación a la lectura.
  6. Acciones de concienciación y colaboración con otras instituciones.


sábado, 28 de mayo de 2011

DESDE EUROPA EN CASTELLANO: EL PODER DE LA PALABRA AUPA PROMOCIÓN DE LA LECTURA

EL PODER DE LA PALABRA
ALDO PELLEGRINI
El fenómeno del lenguaje es una de las manifestaciones más curiosas creadas por el hombre. Esa emisión de sonidos articulados o inarticulados que establecen el puente levadizo de nuestra comunicabilidad, tiene un poder que escapa a toda vigilancia.
Sin duda, el uso de la palabra ha prestado al megalómano que es el hombre, incalculables servicios. Pero constituye un instrumento cuyo verdadero alcance nunca nadie ha podido averiguar. Para descubrir el significado de las palabras se recurre habitualmente a los diccionarios. En éstos las vemos figurar como en un museo entomológico, igual que mariposas muertas atravesadas por alfileres y rigurosamente clasificadas por géneros, especies. Se lee algo sobre su significado, pero como en el caso de las mariposas, el clasificador nada nos puede decir de la misteriosa vida que han llevado, recorriendo el mundo y la historia de boca en boca, naciendo de nuevo cada vez que eran pronunciadas. Porque cada hombre pone un poco de sí mismo en cada palabra que utiliza, de modo que en ellas circula la sangre de todos los hombres y en ellas queda el recuerdo del temblor de todos los labios que las pronunciaron, y la carga afectiva de miles de millones de seres que las emitieron cuando en sus cuerpos ardía el amor o el odio, el horror, el miedo, la desesperación, el coraje o la indiferencia. Ellas transportaron secretamente esa esencia inexpresable que impulsa a los hombres: la esperanza, y cada palabra contiene apagado el grito de la soledad de los más altos: el desprecio.
De toda esa carga afectiva, de todos esos infinitos significados, nada dice el diccionario. El tiene que ver con las palabras muertas y disecadas. En éstas ya no queda la huella de los dientes que las mordieron antes de pronunciarlas.
Hablar de la palabra al servicio del hombre es enunciar la más cruda paradoja. Lo habitual es que el hombre esté al servicio de la palabra. Y aquí adquiere su verdadero significado la expresión: «Primero fue el Verbo». Donde la palabra se muestra como señora absoluta, dueña total del hombre, es en el campo de las ideas. ¿De dónde vienen las ideas? Un extraño poder que se origina en el menos controlable de los mecanismos espirituales del hombre, la razón, logra en determinadas circunstancias, unir una serie de palabras en una estructura sólida. Desde ese momento, la palabra que entra a formar parte de una idea pierde toda autonomía y todo significado.
La idea adquiere en cambio una vida propia e indivisible. El hombre mismo que la crea pierde desde el instante en que la lanza al mundo, todo poder sobre ella. La idea para él tiene un sentido, pero ella conquista, al liberarse de su creador, una vida personal, un nuevo sentido imprevisible. Se lanza entonces en una aventura cuyas consecuencias son asombrosas: una idea de libertad se convierte así en mecanismo de opresión, una idea de amor, en mecanismo de odio y de destrucción.
Las palabras agrupadas en ideas circulan libremente; pasan de un hombre a otro como parásitos, y habitan en el interior de cada uno absorbiendo toda su vida espiritual para transformara en nada, porque la idea sale de cada hombre menos personal que nunca, más informe, menos definida,
pero dotada de un poder corrosivo cada vez mayor. Pasan así de un hombre a otro in que ninguno de ellos participe en su vida invisible. Los ¿arome como el más venenoso de los microbios y entonces los abandona para saltar a otros. En ocasiones se difunde con la rapidez de una epidemia e invade en masa a los individuos Estos, en lugar de sentirse enfermos, aparecen verdaderamente poseídos, embargados por una exaltación y entusiasmo sin límites. Hasta hablan de poseer ideas. En verdad, nunca los hombres poseen a las ideas, son las ideas las que poseen a los hombres. Ellas son los grandes verdugos invisibles. Solapados verdugos que se presentan para dar un sentido a la vida y en cambio la destruyen. Y el destruido vive con exaltación su propio martirio, y cuando por acaso es abandonado por la idea, se siente hueco, como muerto, pues ella ha devorado todo lo que de viviente había en su interior.
En el vacío que separa a los hombres unos de otros la palabra ejerce la doble acción de puente y de muralla. Cuando dos miradas se encuentran y parecen descubrir bruscamente el sentido de una afinidad humana, de una verdadera comunión, llega oportunamente la palabra para destruir toda ilusión, para afirmar el derecho a la soledad inalienable del hombre.
Donde aparece más clara la reclusión del hombre en su soledad merced al uso de la palabra, es en los distintos lenguajes convencionales. No trato de discutir la enorme utilidad práctica de las convenciones. Nos permiten ponernos de acuerdo para satisfacer una serie de necesidades básicas. Creo en la importancia de la subsistencia. Pero no me inclino a aceptar que subsistir y vivir son equivalentes.
Existen innumerables lenguajes convencionales y en cada uno de ellos la palabra más corriente se despoja de sentido para convertirse en un signo de determinada cosa, signo que permite el acuerdo entre dos o más personas. Así, sobre las bases de estos diversos lenguajes convencionales, se desarrolla la posibilidad de vivir en grupos activos, estabilizar y propagar el conocimiento, organizar la sociedad y la familia en sólidas estructuras, etc. La filosofía, la religión, las diversas ciencias, la política, el comercio, las relaciones internacionales, todas poseen su sistema particular de convenciones, sistema absolutamente incomprensible para el hombre común. Los distintos grupos humanos se entienden también mediante un lenguaje particular para cada caso; así hay un lenguaje de las reuniones de alta sociedad, otro para la pequeña burguesía, otro para los ladrones, otro para los relojeros. Los médicos utilizan un lenguaje distinto del de los abogados o del de los traficantes de blancas. Los pescadores emplean uno absolutamente incomprensible para los matemáticos y viceversa. Nadie puede discutir la enorme utilidad de todos estos lenguajes: ellos permiten subsistir a los médicos y a los pescadores, justifican la organización racional de la justicia sobre la base de la comprensión de los ladrones entre sí, y permiten la existencia del amor mercenario, base de la organización de la familia.
Pero en todos estos lenguajes convencionales nadie pone absolutamente nada personal: el lenguaje resulta exterior al hombre. Lo vital queda definitivamente excluido. Las palabras son como cáscaras sin contenido, con un signo dibujado en el exterior que las hace reconocibles por los iniciados.
Lo realmente vital del lenguaje se encuentra fundamentalmente en tres situaciones: en el lenguaje popular, en el lenguaje del amor y en la poesía. En el lenguaje popular, el hombre del pueblo, rechazado por todas las convenciones, vive en lo que dice directamente sus sufrimientos o sus alegrías; el lenguaje es para él un modo inmediato de volcarse íntegramente, pues no encuentra sentido sino en la gran comunión con los otros. Es el ente anónimo, el ser que participa con su insignificante aporte en el gran sufrimiento y la alegría universales. Y cuanto más bajo es el hombre del pueblo más intenso y vital resulta su lenguaje.
En cuanto al amor (me refiero a aquellos para quienes al amor se sacrifica todo, capaces del suicidio o el crimen, del renunciamiento a todos los bienes o de la conquista de todas las riquezas), es el mecanismo por el cual los seres enredados en la maraña de un lenguaje convencional pueden conquistar su lenguaje vital, salir de la cárcel de su soledad. Así pueden salvarse el político y el matemático, el juez y el ladrón.
Pero es a la poesía a la que corresponde el lugar de privilegio en un verdadero lenguaje de comunicación humana. La poesía incorpora la esencia vital del lenguaje popular y del lenguaje de los amantes, pero les agrega una exaltación de todos los contenidos posibles de la palabra.
El poeta descubre en la palabra la vibración imperceptible que han dejado todos aquellos que han volcado en ella su sufrimiento o su pasión desde que por primera vez fue lanzada hasta que atravesando la historia y las generaciones la encuentra en su interior. Y a esa infinita suma de destinos humanos el poeta le agrega su propio destino que los resume todos. El poeta logra hacer revivir las palabras agotadas por el uso y en ellas descubre un reto de vida reanimándolo, haciéndolo resplandecer nuevamente. Recoge las frases hechas, los lugares comunes, fragmentos muertos del lenguaje, y mediante un proceso particular de fricción conocido sólo por el poeta, desarrolla en ellos una incandescencia sorprendente, les da una jerarquía insospechada.
Pero todas estas propiedades corresponden sólo a la verdadera poesía que nada tiene que ver con el conocido fabricante de versos a quien en el lenguaje convencional de la sociedad se designa habitualmente como poeta. Este curioso personaje vacío de sentido y de vida utiliza ciertas convenciones literarias para organizar una sustancia que a veces tiene cierto interés decorativo, y que como los bibelots y ornamentos de las mansiones acomodadas sirven de adorno en las aburridas veladas convencionales de las distintas capas sociales. Utiliza en esencia el lenguaje convencional.
Hay un signo evidente e inmediato que revela a la verdadera poesía. Ella provoca instantáneamente la irritación y el encono de los mediocres, mistificadores, vacíos e impotentes. En ese sentido la poesía se convierte en la gran moralizadora, posee una violenta actividad agresiva frente a lo falso y trivial por más disimuladamente que se presente. Estalla como una bomba incendiaria cuando se pone en contacto con el lenguaje convencional.
La poesía por su íntima vinculación con lo estrictamente humano se encuentra en el extremo opuesto de lo que se ha dado en llamar literatura, es decir, de todo juego verbal intrascendente y decorativo, de todo acto de simulación de estados de ánimo, de toda intención fríamente descriptiva. Con un discreto aparato retórico, el literato puede realizar una obra aceptable, que no deje de ser un juego y que no diga absolutamente nada. Utilizando las convenciones corrientes encontrará una inmediata aceptación —ya que no compromete ninguna actitud esencialmente humana— y permitirá a su aprovechado autor ocupar un lugar más o menos destacado en la historia literaria. Lo que jamás ocupará será un lugar en el espíritu del hombre.
Es del poeta la misión de llamar directamente al espíritu más allá de toda literatura. Su voz abre la puerta de la comunicabilidad, derribando la muralla de las convenciones. Y en el oscuro rincón a que ha quedado limitado lo realmente humano sólo la poesía se atreve a aportar su esperanza de salvación, su esperanza de integración final de lo humano en la vida.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Difusión Promoción y Fomento de la cultura el PROGRAMA DE LA ASOCIACIÓN AUPA para leer


de las ciencias, de las artes…de la filosofía y de todo aquello que tenga base de “escritura”. Por eso el recorrido que en este año se nos ha
propuesto, es incidir en algunos textos y autores y abrir a nuevos lectores.
Si escribir es dar cuenta de lo que se ha leído. No se puede pensar en escribir sin leer.
Leer es la base y la estructura fundamental que se lleva a cabo como una de las herramientas en la coordinación de los talleres de poesía
grupos de producción.
TÍTULO
Europa en castellano para leer


  • 􀂾
  • 􀂾 RECITALES
  • 􀂾 CONFERENCIAS
  • 􀂾 CURSOS
  • 􀂾 TALLERES
  • 􀂾 EXPOSICIONES TEÓRICAS
  • EDICIÓN DE MATERIALES EN SOPORTE DIGITAL
  • AUDIOTECA BIBLIOTECA HEMEROTECA
  • TALLER DE POESÍA
  •  
    España
    (Madrid) (Sevilla) (Buitrago) (Uceda) R. de la Argentina (Buenos Aires) Italia (Alemania (Colonia)
    UN TRABAJO CONSTANTE Y GUIADO
    PROMOCIÓN
    FOMENTO Y APOYO A LA LECTURA Y A LA DIFUSIÓN DE LA CULTURA

    METODOLOGÍA y PLANTEAMIENTOS

    Llevar a cabo el proyecto que en su programática forma de encaminarse desde los objetivos de la Asociación, está en abrir diversas vías de entrada y mantenimiento: Internet, pensado principalmente para jóvenes. En Centros Públicos para aquellos que pueden ser convocados por otras vías y en lugares públicos, plazas, ferias, eventos porque es una forma de llegar a los diferentes sectores de la población.
    El objetivo de la promoción de la lectura en los diferentes sectores de población a través de las actividades
    que se proponen en este proyecto están encaminadas a lograr producir el interés por lo que dicen los libros. En ellos siempre hay alguien que nos haba. Lograr lectores de todas las edades es una tarea que está en
    Motivar, incentivar, etc. Es el primer acercamiento; ha de ser un paso, sin embargo no es el instrumento
    central para lograr hacer un lector. Motivar, sustentar, promover, acercar, agrandar, orientar, apoyar, difundir la lectura de libros en los niños, jóvenes, ancianos, mujeres, hombres…
    El ejercicio por excelencia humano como es leer y escribir, ha de estar dado desde los que están estrechamente vinculados a esto, los que viven para esto. Lo que se transmite no son solo conocimientos, es la pasión
    Un trabajo encaminado hacia el avance y logro para propiciar una mejor calidad de vida que es ya posible en este siglo.
    “Hacer Cultura es un trabajo que opera sobre las tendencias destructivas para transformar sus destinos.
    Un trabajo de base, un trabajo necesario e imprescindible para todos los sectores de la población partiendo desde una convocatoria que es objetivada desde;
    Una colaboración para poder ofrecer una canalización de una actividad intelectual imprescindible para cualquier progreso. Asumiendo la importancia y la trascendencia que tiene el abordar estas actividades de la
    formación para lo social.
    Fomentar y propiciar el interés por el conocimiento.
    Apoyar las propuestas lectoras incipientes en cualquiera de los asistentes o grupos participantes, que incidan en el despliegue de las posibilidades individuales y grupales de producción cultural, artística y la ampliación de contenidos del conocimiento.
    Favorecer en ese trabajo un aumento en cuanto al lenguaje, aumento de las posibilidades de enriquecimiento y de progreso. Hacia una mejora en la calidad de vida.
    Mostrar y ejemplificar los diferentes instrumentos teóricos de lectura
    trumentos para leer
    UN programa de actividades enmarcadas desde la propuesta de diversas tareas que propician un espacio para leer:
    Un espacio lector que apunta a propiciar la producción de posibles alternativas humanas en la vía de los Bienes Universales. Acercar conocimientos teóricos que sostienen nuestra actualidad, aprender a aprender a pensar..Instrumentos necesarios que periten abrir posibles cambios, cambiar las circunstancias que llevan a individuos y sociedades a sufrimientos, padecimientos graves y costosos.
    Hacen a los individuos, sujetos sociales. De ese modo, operar en la Cultura con los instrumentos propios para el progreso, el acercamiento a los contenidos de conocimientos universales que tiene la
    lectura.
    La recompensa es individual y social...Además de material. Una sociedad donde el sujeto es partícipe de ella y las formas verdaderamente humanas como son leer y escribir se hacen en el trabajo desde las instituciones públicas y los profesionales del campo; teniendo principalmente en cuenta la
    IMPORTANTE INTERVENCIÓN SOCIOCULTURAL QUE LAS ASOCIACIONES PRODUCEN.
    “un proceso que favorezca la formación permanente e integral
     a aquel lector que como proceso guiado para una capacitación que desarrolle acciones transformadoras en el fundamento y el principio que es”
    LEER
    Para desarrollar las posibles acciones transformadoras de la sociedad, hacia los valores humanos.
    Contando con una estructura de trabajo y directrices metodológicas para el cultivo de los componentes que son necesarios, para que de forma gradual se adapte a la realidad de cada participante. De alguna manera estamos
    hablando de una relación personalizada con cada uno de los asistentes.
    Trabajar desde el concepto de atención a cada necesidad singular y  acomodando las entrada en los conocimientos que demande cada uno. con una metodología que va a trabajar partiendo de la experiencia, de cada usuario para fomentar la iniciativa, la creatividad y la búsqueda personal de valores.
    Fomentar el desarrollo intelectual que sea capaz de dar las herramientas para el discernimiento, la comprensión que junto a la acumulación de conocimientos para que leer no sea un planteamiento dedicado al ocio, sino que ésta actividad conlleva a principios y fundamentos de mejora individual y por la tanto social.
    producir el interés. La pasión por leer.por leer.
    SOBRE EL OBJETIVO ESPECÍFICO

    PROGRAMA

    FUNDAMENTACIÓN OBJETIVOS
PRESENTACIONES LIBROS Y AUDIOLIBROS
Lineamientos generales

Difusión Promoción y Fomento de la cultura en todas sus expresiones y partiendo de un ítem básico

Leer
Leer libros.